Alerta roja en Barrio Jardín: Talleres volvió a decepcionar y el hincha estalló en el Kempes
Un pálido empate 0-0 frente a Independiente dejó al Matador hundido en la tabla. El equipo no encuentra el rumbo, carece de ideas y despidió la noche entre silbidos.
El clima en el Estadio Mario Alberto Kempes pasó de la ilusión a la bronca pura. Talleres dejó pasar otra oportunidad de local, igualó sin goles ante Independiente y profundizó una crisis futbolística que ya es insostenible para el hincha. El equipo albiazul careció de rebeldía, de peso ofensivo y de juego asociado, mostrando una imagen apática que colmó la paciencia de las más de 40 mil almas que fueron a alentar y terminaron exigiendo respuestas.
Lejos de ser el equipo protagonista de otras temporadas, la “T” deambuló por la cancha sin generar peligro real. Para colmo de males, el corazón de los hinchas se paralizó a los 42 minutos del complemento cuando Nahuel Banegas marcaba para la visita, en una jugada que finalmente fue anulada por el VAR tras largos minutos de tensión. Un salvavidas que evitó la derrota sobre la hora, pero que no alcanzó para frenar el abucheo generalizado tras el pitazo final.
“Entendemos el enojo de la gente, nosotros somos los primeros frustrados. No nos salen las cosas, estamos bloqueados, pero de esto se sale poniendo la cara y trabajando”, reconoció uno de los referentes del plantel, cabizbajo, antes de meterse al túnel. El director técnico, visiblemente golpeado en la conferencia de prensa, admitió: “Nos faltó profundidad y peso en el área rival. Hay que hacer una autocrítica muy profunda de puertas adentro si queremos revertir esto”.
Los especialistas fueron lapidarios con el rendimiento del plantel. “Talleres es un equipo sin alma y sin brújula. Se desarmó un mediocampo que funcionaba y hoy se paga carísimo en la tabla. Si no hay un cambio de actitud urgente, el semestre está perdido”, sentenciaron los analistas en la cobertura televisiva post-partido.