La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la Fundación Banco de Alimentos de Córdoba suscribieron un convenio marco que articula acciones de formación, investigación y trabajo territorial. El acuerdo fue posible gracias al rol del Icytac (Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos Córdoba), unidad ejecutora de doble dependencia Conicet-UNC con participación de las facultades de Ciencias Químicas, Ciencias Exactas y Ciencias Agropecuarias.
El Icytac ya trabajaba junto al Banco de Alimentos en el aprovechamiento de legumbres para la elaboración de alimentos. Lo que comenzó como talleres específicos fue revelando una demanda más amplia: la necesidad formación en el oficio gastronómico para las organizaciones sociales. Esa señal del territorio fue la que motivó el salto hacia un programa de mayor alcance.
La firma reunió a autoridades universitarias, representantes del sistema científico y referentes de la fundación, junto a integrantes del sector gastronómico que acompañan las instancias de formación. Estuvieron presentes el rector Jhon Boretto; la vicerrectora Mariela Marchisio; el secretario de Extensión, Conrado Storani; Alberto León en representación del Icytac; Conrado Fiore, presidente del Banco de Alimentos; Alejo Ruiz Díaz, director de la Fundación; junto a Alejandro Re; Eugenia del Pino y Carolina Alessandria.

Articulación para la formación en oficios
El convenio es impulsado por la Secretaría de Extensión Universitaria y da continuidad a una línea de trabajo que comenzó con capacitaciones específicas y que ahora se amplía hacia cursos de formación en el oficio gastronómico. La propuesta está dirigida a personas que participan en comedores y merenderos comunitarios.
Quienes completen los trayectos formativos podrán acceder al Carnet de Manipulación Segura de Alimentos, una certificación que mejora las condiciones de empleabilidad en el sector. El programa, denominado “Oficios que Alimentan”, apunta a fortalecer capacidades técnicas y abrir oportunidades laborales.

En este sentido, el secretario de Extensión, Conrado Storani, señaló que el proyecto expresa la integralidad de las funciones universitarias. “En este convenio se ve reflejada la articulación entre investigación, extensión, trabajo con organizaciones sociales y el sector privado”, destacó. Además, advirtió que en los territorios donde la universidad desarrolla actividades se registra un aumento sostenido de la demanda en comedores y merenderos.

Una red con impacto en toda la ciudad
Desde el Banco de Alimentos, el director Alejo Ruiz Díaz explicó que la organización trabaja actualmente con entre casi 500 espacios comunitarios, entre comedores y merenderos, mientras que otras 150 organizaciones permanecen en lista de espera. Según precisó, el alcance de esta red llega a unas 64 mil personas en la ciudad de Córdoba y el Gran Córdoba.

La fundación, creada en 2002, distribuyó durante el último año más de 1.800.000 kilos de alimentos, equivalentes a más de 5.400.000 raciones. Su tarea se basa en la recuperación de productos aptos para el consumo que, por distintos motivos, fueron retirados del circuito comercial. Luego de un proceso de clasificación y control, los alimentos se distribuyen a organizaciones sociales.
Cooperación entre instituciones
El rector de la UNC, Jhon Boretto, destacó que tanto el Icytac como el Banco de Alimentos cuentan con trayectorias consolidadas en sus ámbitos y valoró la posibilidad de articular ese recorrido con la universidad. “Es muy valioso que logremos vincularnos a través de este proyecto para consolidar y enriquecer la propuesta. Esto requiere continuidad: hay que observar los impactos, mejorar lo que sea necesario y sumar calidad al aporte que hacemos. La colaboración entre instituciones es clave para lograrlo”.

En igual sentido, el presidente del Banco de Alimentos, Conrado Fiore, consideró que este tipo de articulaciones requiere sostenimiento en el tiempo y seguimiento permanente. Señaló que el desafío es ampliar el alcance de las acciones y asegurar que los recursos se utilicen de manera adecuada.
Universidad y territorio
El acuerdo se inscribe en una concepción de la extensión universitaria como espacio de encuentro entre el conocimiento académico y las realidades del territorio. En este marco, la universidad aporta formación y certificación, y al mismo tiempo reconoce los saberes construidos en los espacios comunitarios.

En un contexto en que la demanda de los comedores comunitarios no cesa de crecer, este convenio representa una respuesta institucional concreta: la universidad pública comprometida con la ampliación de derechos, la generación de oportunidades y la reducción de las desigualdades.
Fuente: Universidad Nacional de Córdoba









